CORRIENTES.- (De nuestro enviado especial). El "Gemelo" entra al campo y se acomoda a la derecha de su hermano, Javier Páez. Gastón Stang está a punto de debutar en el torneo con la camiseta de Atlético. No se lo nota nervioso; ya tiene experiencia en la categoría.
Pero su misión no es sencilla: debe controlar al lungo de Aldo Visconti que, en la primera de cambios, a menos de 10 segundos de haber empezado el cotejo, ya le había puesto la primera piña moral en la cara al "Gringo", sin querer queriendo. El lateral saltó antes a cortar un centro, falló y le dio vía libre a su marca para que pruebe los guantes de Lucas Ischuk.
Por fortuna, el nueve lanzó con poca pimienta y el susto no pasó  a mayores. El inicio de Stang no fue el mejor, pero a poco se fue amoldando al equipo que, claro, no estuvo en sus días buenos.
El rubio se mostró seguro por abajo, supo anticipar en varios momentos bochas claves, tanto por derecha como por el centro. Sin embargo, en la memoria de la gente quedarán las fallas en contra del "decano".
Porque por su lado llegó el 1 a 0 en el complemento. Antonio Medina lo desbordó en dos gambetas, encaró hacia el arco y mandó el buscapié. Cristian Tavio colaboró inconscientemente con su flojo despeje -también- y Visconti anotó. Y tal cual había empezado el juego, Stang perdió más de las que ganó con el centrodelantero rival.

Aplausos del técnico

Su final en cancha llegó pasado el cuarto de hora del segundo tiempo. El director técnico del "decano", Enrique Hrabina, lo aplaudió y le dio ánimos. No obstante, al "Gringo" no se le borraba de la cara esa sensación de bronca por no haber podido debutar al nivel que él quería.